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MIS OBSESIONES

Gente repulsiva

Escribo este primer post situado entre dos frentes personales; por un lado, la intensa preocupación que de un tiempo a esta parte mantengo por mi salud, que no es lo que era y me temo lo peor. Y por otro lado, un gran alivio por comprobar que la obra que estoy traduciendo no es tan larga como pensaba, y la tendré lista a tiempo y sin agobios.

Pero antes que nada hay que hacerse un próposito de camino, e indicar lo que será este blog, más o menos. Lo que van a encontrar aquí sus lectores. Desde luego que incluiré reflexiones personales, pero tratando de superar el ombliguismo en lo que me sea posible y hacer que lo que cuente tenga un mínimo de interés. También quiero, de vez en cuando, indicar qué es lo mejor y lo peor en el naciente universo de blogs, siempre desde mi propia óptica. Y obviamente, lo bizarro va a tener un papel preponderante... Porque me gusta lo deforme y enfermo.

Al menos esto me propongo, pero claro... Luego haré un poco lo que me apetezca... Me conformo con actualizar esto con algo de asiduidad, cosa que no hice en mi anterior página web, que pereció muerta de asco. O con que nadie se ofenda demasiado, lo cual me ha sucedido con la mayoría de mis proyectos por Internet y ha dado al traste con la mayoría de ellos.

De hecho, hoy quería escribir sobre algo concreto. Sobre un tipo curioso que conocí el otro día. Había decidido pasar la noche en casa trabajando, pero caí en la tentación en cuanto me llamaron mis amigos para que fuese a cenar con ellos. Llegué bastante tarde (la impuntualidad es uno de mis rasgos naturales). Ya habían terminado de cenar. En la mesa, entre los habituales, había un gordo, cabezudo y con gesto entre seguro, grosero e insolente. Hizo varias referencias a mi americana y a lo inteligente que yo debería ser por vestirla que no me gustaron en absoluto, y más teniendo en cuenta que no lo conocía de nada. Sin embargo, me encanta estudiar a freaks. Así que continué indagando en la personalidad de este especimen.

Entre algunos de sus rasgos, el más característico era cierta tendencia a la broma fácil pero pagada de sí misma, es decir, la que no es consciente de su condición de estupidez, sino que apela más bien al ingenio y a la admiración que debe despertar; algo que podría resumirse en la frase "Qué buena la broma que he hecho, cómo me he quedado contigo y qué listo soy". Me di cuenta de que se trataba de una persona que era incapaz de decir más de dos frases sin ofender. No podía controlar su tendencia a querer destacar, de manera que no le importaba que sus palabras barrenasen cualquier asomo de respeto de confianzas. Actuaba así con todo el mundo.

Después fuimos al Celtic, el único bar que hay abierto en mi pueblo a partir de las dos de la mañana. Jugué una partida al futbolín con este tipo, y se empeñaba en constatar que él era tan malo como yo, lo cual, al margen de que fuese o no verdad, y dado que apenas hacía una hora que lo conocía, evidenciaba de nuevo su incapacidad para un trato social más o menos respetuoso. Al final me escaqueé y él se perdió. La última noticia que tuve fue que lo habían echado por ponerse a fumar un porro en las escaleras del local.



Curioso individuo. Este tío me recuerda un poco a él, aunque claro, no era negro. La verdad es que esta foto da una especie de sutil mal rollo, ¿no?

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6 comentarios

Sara Rodríguez González -

Quizá es que era una persona sincera, no hipócrita, que en vez de estar diciendo lo que piensa por la espalda, lo suelta en el momento y se queda tan ancho.
Siempre me caerá mejor un cascarrabias que suelta lo que piensa al instante que las hijas de puta y lameculos que tienen miedo de perder posición social por lo que sale de su puta boca.
Arrivederci

manel -

Lo q realmente le haria falta a ese tio seria leer lo q has escrito, quiza le haga cambiar su metodo de defensa ante la sociedad, seguramente derivado de complejos.

fransesc -

vamos a ver jose,ese tio es un capuyo,yo reconozco que me gusta reirme,pero de la gente que conozco,me gusta el cachondeo,pero si a alguien no lo conozco no me rio de el,mas que nada por si me pega un guantazo,conclusion a la que llego,ese tio iba to fumao y se reia de todo ,osea que no le des importancia,a cada uno los porros le dan por donde le dan,o humillalo con tu intelecto y con tus palabras tecnicas esas que dices tan rapido y tan seguidamente que te dejan paralizado sin saber que decir,la proxima vez le metes una de esas y se queda tranquilo seguro,le dara el bajon repentino.
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sonia -

a mi me parece más creible la opción de que fuese él la víctima...y seguro que su color de piel tubo un papel importante en su muerte.

M. Glasshead -

Hey vaya! Qué honor tener su comentario, Srta. Ming :-)

Me alegro que de momento te guste el blog. Lo del sutil mal rollo... es que no sé, al verle la jeta a ese tío parece que abajo vaya a haber un pie de foto que ponga algo así como "John Smith. Asesinó a 43 personas entre 1925 y 1932 en el estado de Minnesota".

Por cierto, me gusta mucho el blog que tienes ahora.

Srta. Ming -

Bueno, bueno, bueno... el retorno, ¡al fin!!!! Esto empieza bien, me ha gustado lo del "sutil mal rollo de la foto", jajaja... promete, promete. Ya me contarás qué tal te fue por aquellos lares.
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