Blogia
MIS OBSESIONES

He creado una obra de arte

¿Con qué toca meternos hoy? Pues vamos a hablar de Carlinhos Br... ah, no, que atacar a este tipo ya está bastante quemado y es aburrido, predecible, cansino y hasta detestable. Mejor nos dedicaremos a una clase de individuos que se dedican a lo creativo, a hacer arte, y que son habilidosos en su faceta, pero que llega el día en que pierden el norte y se deciden a crear ya no sólo su obra maestra, sino un tótem de la humanidad. Pretenden ser recordados para siempre y que su obra brille entre las estrellas de la civilización, junto a los versos de Dante, las pinturas de Van Gogh y las partituras de Mozart. Quieren que la gente, al contemplar sus creaciones, duden si son obra de una persona o de un dios. Pero lo único que consiguen es una mierda como un piano.


Luis Cobos, personaje capital en la historia de la música.

Brian Wilson

Mago del pop, compositor fuera de serie, muchas de sus melodías permanecerán en el imaginario colectivo a través de los siglos. Después de una brillante etapa surfera, al mando de los Beach Boys (¿quién no recuerda canciones como Surfin' Safary, I get Around o Good Vibrations?), y de un impresionante disco de pop que logró inmediatamente alabanzas unánimes, y que siempre se cuela en los primeros puestos de las listas de los mejores discos del siglo XX (nos estamos refiriendo, obviamente, a Pet Sounds), pensó que había llegado su momento. Fue consciente de que sus canciones eran muy buenas, de lo mejor de aquellos años sesenta, y de que la belleza etérea y cristalina que rezuman provocaba -y sigue provocando- en sus oyentes un éxtasis estético inigualable. Por eso mismo, después de varios empachos de tripis y de incluso creer haber visto a Dios en una librería -en uno de sus viajes psicodélicos-, decidió componer su obra definitiva. En sus propias palabras, quería "crear sinfonías adolescentes para Dios", es decir, conseguir mediante el pop un canto a Dios que sublimara al hombre y lo convirtiese en una entidad superior.


Smile, ese álbum mítico (uys, el adjetivo "mítico" también está un poco quemado, ¿no?)

Y entonces se puso manos a la obra con su disco Smile. Estaba dividido en cuatro movimientos, como la música clásica, y cada uno de ellos correspondía a un elemento: tierra, aire, agua y fuego. Antes de grabar una canción, rezaba con su equipo en el estudio para lograr una sintonía absoluta con las fuerzas del más allá que le empujarían hacia la perfección. Y por supuesto, nunca logró terminarlo. Smile se convirtió en un disco fallido, en un negocio funesto para la discográfica, ya que Brian gastó enormes cantidades de dinero en grabar algo que nunca adoptaba la forma definitiva. El proyecto fue desestimado y los Beach Boys continuaron grabando discos apreciables, aunque Brian Wilson terminó por perderse durante varios lustros en las redes de la esquizofrenia y de la confusión mental. El disco inmediatamente adoptó la categoría de obra de culto, y circuló en múltiples versiones pirata hasta que hace poco fue regrabado y reeditado. Su estatus de mito salió por fin a la luz pública y logró la condescendencia de revistas tan rigurosas y con tanta personalidad como Rock de Lux.

¿Y qué puede opinarse tras la escucha de Smile? Pues que es normal que nunca fuera publicado, y que si se ha hecho ahora ha sido por intereses puramente económicos. Smile no pasa de ser un gazpacho indigerible de psicodelia, tripis y explicaciones cósmicas, una aburridísima diarrea mental sólo apta para estómagos potentes. Canciones alargadas sin sentido que a veces rozan el rock progresivo, el discurso divagativo sobre dios y el mundo de un artista cuya vida personal ya entonces caía en picado. En definitiva, un truñazo inaguantable. Pero ahora muchos lo consideran una obra maestra.

Neil Diamond

En su primera época, Neil Diamond fue un compositor dotado e ingenioso que supo crear canciones que derrochaban romanticismo, sensualidad y sofisticación. Entre ellas, por ejemplo, Sweet Caroline, Solitary Man o Girl, You'll Be A Woman (famosa por la versión que de ella hicieron Urge Overkill para la película Pulp Fiction). Desgraciadamente, Neil Diamond también comprendió que debía alcanzar algo más. Muy seguro de sus capacidades, a principios de los setenta creyó que ya era hora de convertirse en un artista "con personalidad". Empezó a introducir elementos étnicos en sus canciones porque quería investigar su mundo interior, lo que le valió varias reprimendas de las discográficas (que por entonces aún tenían razón algunas veces).


La portada del disco es el vivo reflejo de lo que encontraremos dentro: reflexión, poesía y libertad. Creo que Serrat tiene unas cuantas así.

Y entonces llega su oportunidad, cuando le encargan la composición de la banda sonora de la película Juan Salvador Gaviota, basada en la novela del mismo nombre: un texto de Richard Bach lleno de metáforas sobre la libertad, el individualismo y cosas por el estilo, apto sólo para gente impresionable y fanáticos de El principito que buscan esa clase de libros que dicen verdades sobre la vida. Neil Diamond sabía que no podía hacer algo tan sencillo como simples canciones pop, que tenía que desarrollar definitivamente su estilo. Y confeccionó un infumable disco lleno de musiquilla "de relajación", con pretensiones de profundidad y susurros sobre el vuelo y la libertad. En todo momento, el disco parece estar diciendo: "¡Guau! Esto sí que es una obra de verdad, soy un genio que le canta a los espíritus libres". Y efectivamente, el disco es útil si se padece de insomnio o si se quiere indagar sobre los límites de la paciencia del ser humano. Como no podía ser de otro modo, tuvo un éxito acaparador y Neil Diamond se forró con el dinero de los progres, seudojipis y otra gente ávida de coartadas culturales. Y este disco fue un motivo más para dejar de escuchar al bueno de Neil en toda su obra posterior a 1973.

Los Canarios

Realmente éstos no deberían figurar aquí, ya que nunca hicieron algo más o menos potable, pero me apetecía hablar de ellos porque parieron uno de los discos más infectos, aburridos y ridículos en su pretenciosidad de toda la historia. No hay que olvidar que uno de los miembros de este grupo era Teddy Bautista, presidente de la SGAE, experto en discursos catastrofistas sobre Internet y el fin de la música. Y después de escuchar Ciclos, la obra maestra de su grupo, se llega a la conclusión de que eso, acabar con la música, era lo que realmente deseaba Teddy.


¡Os tengo dicho que no os bajéis Mp3! Todavía puede quedar algún incauto que compre el Ciclos.

Ciclos fue publicado en 1974, año de apogeo del rock progresivo y de vomitona final de toda la parafernalia psicodélica y culturalista. Al igual que Smile, este disco se divide en cuatro movimientos, cuyos nombres no tienen desperdicio: Primer Acto, Segundo Acto, Tercera Transmigración y Cuarta Transmigración, cada uno de ellos en torno a los 20 minutos (aunque no hay testimonios de que alguien haya escuchado los 80 minutos enteros, o al menos que haya sobrevivido para contarlo). El disco en realidad es una versión rock de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, porque ellos hacían música seria y debían acudir, cómo no, a los referentes de la música clásica. En este festín de pedantería y milenarismo, entre voces de ópera, solos de guitarra interminables y explicaciones sobre el bien y el mal, la vida y la muerte, el cielo y el infierno, la ciencia y la naturaleza, y todo lo conocido y por conocer, asistimos a un hito en la historia de la estupidez. Pondría alguna de las letras, un pastiche de ciencia ficción y misticismo baratos, pero hace tiempo regalé el disco y nadie (aunque parezca imposible) se ha animado a copiarlas en Internet.

Dedico este artículo a mi amigo Jorge, que quería actualizar el mito de Ícaro en una trilogía de novelas, de las cuales cada una sería un homenaje a una etapa distinta de la literatura española del siglo XX.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

Cunyatman -

Te ha faltado Nacho Canon, que empezó a componero obras "clásicas" como un homenaje a las víctimas del 11-M....

Por cierto, que gran hombre Luis Cobos, se de buena tinta que en las enciclopedias (las pocas que queden en papel) estan pensando en sacar a Chopin y poner a Cobos....
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Mr. Glasshead -

Ya lo creo. De hecho, los nazis con este disco hubieran hecho maravillas

engelson -

El último disco que dices lo usan en interrogatorios en Chechenia, poniéndolo a todo volumen todo el mundo confiesa algo.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres