MIS OBSESIONES

El blog que se ríe gratuitamente de los estereotipos

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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2005.

01/04/2005

Lo mejor (1). La web del francés

En esta sección que inauguro trataré de dar mi filtro sobre lo que vale la pena de Internet. Obviamente muchos no estaréis de acuerdo, pero al menos aporto razones.

Y el primer puesto de lo mejor lo consigue nada menos que Joan Antoni Estades de Moncaira,o lo que es lo mismo, el francés, famoso por las entrevistas que le ha hecho Javier Cárdenas y por sus intervenciones en Crónicas Marcianas. Es francés, habla como un francés... pero él se empeña en decir que es mallorquín...


El francés es el de la derecha. Aquí está con un colega.

La falta de criterio llama a la risa de cualquier individuo de aspecto extraño que se nos ponga delante. Esto es lo que ocurre con el francés, al que directamente se le da un trato de subnormal. Nada más lejos de la realidad. Una visita a su sitio web sirve para sacar de dudas. Entre fotos de putero y poemas a las chicas, encontramos reflexiones que, aunque suelen tener un sesgo marcadamente cristiano-derechista, por no decir que a veces fascistoide, no son tonterías sin ton ni son. Por el contrario, se trata de discursos articulados, eso sí, en torno una dudosa ideología. Pero recordemos que el francés procede de un linaje de alta alcurnia. Además, todo pasa por el tamiz de su peculiarísimo estilo. He aquí una muestra, hablando él mismo de uno de los artículos:

"El texto es largo y tendido Un verdadero rollo. Obviamente, el hidalgo y putero servidor vuestro, no lo ha escrito (salvo algún comentario intercalado como podrán comprobar) pero como católico y cristiano que es y por puro sentido practico y común lo aplaude."

Los temas de los artículos son de un retorcido interés y no tienen desperdicio: diez propuestas para salvar la moral, el francés se quiere hacer donante de semen, una respuesta a dos chicas jóvenes que le ofrecen placer, consejos si se va de putas, etc.


El francés poniéndose las botas.

En esta web podremos ver fotos suyas de niño o de la época en que era joven (parece que hace muchos, muchos años). Y una sección titulada "De friki a friki", en la que nos presenta a sus amigos, auténticos especímenes de feria en los que él destaca su color humano. Igualmente, está montada en forma de blog y todos sus artículos o fotografías (generalmente junto a putas) incluyen comentarios de internautas que hacen referencia muchas veces a la fealdad del francés, pero que a pesar de todo no dejan de constatar cierta admiración.

Ya vale de ese sentido común popular que implica reírse de los que son diferentes y considerarles tontos, cuando en realidad, como mucho, son "poco enrollados". "Poco guays". Me alegro de que gente como el francés aproveche los medios de comunicación para reivindicarse y, de paso, reírse a lo grande de la gente que se ríe de ellos.

01/04/2005 14:51 #. Hay 6 comentarios.

03/04/2005

Para alguien...

Recopilación de frases algo ingenuas, pero llenas de sentido:

Para mi pequeño mueblecito de Ikea
Para mi mañanito de Bollicao
Para mi pequeño granizado de limón
Para mi nube de fresa
Para mi palito de regaliz

Todo eso para ti, y porque cada día que te veo es un día de otro tiempo.

Esta noche ha tocado el Celtic. Como ya dije en otro post, se trata del único bar de mi pueblo que permanece abierto más allá de las dos. Ha sido otra vez lo de siempre. Cubatas y diversión. Y también preocupación por mi salud, algo que no puedo quitarme de la cabeza. Además el día 4 tengo que acabar un relato para una página web, y ya tengo la idea, incluso el desarrollo, pero aún no me he puesto a escribir. No sé ya si me dará tiempo, sino si lograré lo que me propongo. Mañana, para compensar esta anotación chorra de hoy, quiero escribir un post sobre una gran película que he visto hace poco, y que me gusta porque es pasto de esos críticos que se creen muy listos.

Pero nada va a ser tan gratuito. He aquí otra entrega de la serie Negros, feos e inquietantes:


John Williams. 1892-1927. Condenado a muerte por la tortura y asesinato de 12 personas en el condado de White Pine, Alabama, entre 1910 y 1925.

03/04/2005 06:21 #. Hay 3 comentarios.

04/04/2005

El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo

En la sencillez está la verdad. Y según mi criterio, El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo es la mejor película española de los últimos diez años. Ni Almodóvar, ni Garci, ni el palizas de Amenábar. Tenemos ante nosotros una obra honesta, sincera, que no pretende ser más de lo que es, y que funciona al 100% dentro de sus coordenadas. Estos parámetros, obviamente, no son otros que divertir, sin más. Los mismos que guían el trabajo de los dioses del humor norteamericano: Ben Stiller, Owen Wilson y Adam Sandler.


En la pista de esquí, con unos sofisticados modelitos.

De hecho, este film es simplemente el intento de recrear el mundo de Zoolander y Dos tontos muy tontos, pero a la española. De la primera toma unos personajes especiales y ridículos en su ceguera. De la segunda, la descontextualización entre los protagonistas y el entorno, el motor básico de todas las bromas. Y de las dos, la trepidante sucesión de gags que no descansa a lo largo de todo el film y que, en esencia, es lo que hace de ellas auténticas obras de arte.

Esta película puede servir de buen filtro para discernir a un crítico objetivo y desprejuiciado y al que no es más que un patillero, un impostor, alguien incapaz de opinar más allá de lo que generalmente se considera "buen gusto". Por ejemplo, basta con leer un fragmento de la vomitiva crítica de Aloha Criticón (www.alohacriticon.com), que dice que la película tiene un "vergonzoso guión, con un humor tontolabiano que podría ser válido si incidiese, como tendría que ser, con fiereza, locura e ingenio, en la sátira". No pone el nombre del autor de la crítica, y no me extraña, pero lo que viene a explicar es que la diversión nunca es válida en sí misma. Todo debe tener una justificación moral o intelectual porque, si no, no se está haciendo nada "inteligente", nada que merezca ser visto por la pandilla de "listos" que puebla nuestro país.


Intentando ligar en el Aguacates.

Y lo que muestra esta obra es, ni más ni menos, las aventuras de dos pijos madrileños que no han sabido evolucionar desde los ochenta, y que ahora viven desplazados en los primeros años del 2000, ajenos a los incidentes que causa la desconexión entre su filosofía de vida y la realidad. O lo que es lo mismo, se hace uso de uno de los más efectivos mecanismos del humor, ideado en la, por otra parte, soporífera y sobrevaloradísima novela El Quijote. No se intenta ser crítico con la tribu urbana de los pijos, ni mucho menos, sino que los abundantes tópicos sobre los mismos son usados con un único fin que ya hemos apuntado antes: divertir, provocar la carcajada fácil y primitiva.

Los gags hacen gala de un humor a cada cual más barato, fácil y grosero. Pero aquí reside su encanto y, por otro lado, dentro de su sencillez son ingeniosos, no descienden de nivel a lo largo de toda la película. Hay muchos momentos destacables: la broma del agujero en el bolsillo, las collejas en la pista de esquí, la extraodinaria conversación en el coche ("Paloma, para porque Pocholo tiene que tirar los muñecos"), las continuas y muy logradas risillas de los protagonistas y, cómo no, el estupendo flipe final en el concierto sorpresa de Mecano.


Aún viven con sus papás, porque optaron por la vida canalla.

El estilo de esta película, que ignora la horterada española de siempre (por poner un ejemplo, la diarreica Isi/Disi, donde, como no podía ser de otro modo, Sabina tiene un lugar destacado), se fija en los modelos norteamericanos para conseguir a dos personajes rebosantes de carisma. Ádemás, hace gala de una envidiable sucesión de gags que provocaría la envidia de cualquier mediocre guionista de Siete vidas, asentados sobre una ligera excusa argumental que, sin embargo, se amolda perfectamente al espíritu del film.

Que aprendan los listos.

04/04/2005 01:07 #. Hay 1 comentario.

05/04/2005

Lo peor (1). A Patch's life

Podríamos hablar de A Patch's life como la página web de una aspirante a Maruja Torres. Y esto no pretendemos señalarlo simplemente como una influencia, sino como una muestra de su carácter listillo-ingenioso desde la óptica de una mujer. Pero antes expliquemos un poco su historia.

Empezó siendo un blog en el que esta chica colgaba los mails que enviaba a sus amigos desde Italia, donde estudiaba. Poco hay que decir sobre el dudoso interés de esta etapa, que se circunscribía básicamente, como ya se ha dicho, al ámbito de sus amistades. Poco a poco ha ido adoptando un carácter de weblog "profesional", y así las enumeraciones de "cosas que he hecho a lo largo del día" -aunque todavía de vez en cuando recae- dieron paso a artículos enrollados, tests de distintas clases y escenas de su vida cotidiana.


Un logo enrollado.

Y he aquí donde este blog alcanza su verdadero carácter, y el motivo por el que lo hemos puesto dentro de la categoría de lo peor. Más que probable admiradora de Maruja Torres y de Maitena, su autora muestra una evidente habilidad para, al igual que sus ídolos, hablar en tono gracioso de asuntos que no pueden interesar ni hacer sonreír a nadie con un mínimo de inquietudes personales, más allá de los lectores de yonkis.com y páginas del mismo tipo. En la mayoría de sus artículos adopta una situación cotidiana cualquiera y, al más puro estilo de El club de la comedia, busca a partir de aquí la complicidad del lector cuando, en realidad, no tiene nada que ofrecer. Una muestra:

"Lección número 1: no digáis que sí a todos los planes si no sabéis exactamente a qué estáis diciendo que sí, porque el sábado acabé en una discoteca."

"¿Pues POR QUÉ MI MADRE SE EMPEÑA EN PASAR LA ASPIRADORA LOS SÁBADOS Y DOMINGOS POR LA MAÑANA? La verdad es que me llama la atención ese gen que tienen los progenitores, que podríamos denominar 'el gen aspiradora'."

"Llevaba una lista con doce o quince artículos (ítems, para los que estáis familiarizados con ese lenguaje) y luego compras mucho más, sobre todo cosas de chocolate."

El estilo ingenioso-vacío es fácilmente detectable, por varias circunstancias: el empleo deliberado de la segunda persona y de la pregunta retórica, momento en el que sólo falta que alguien añada unas risas enlatadas. Métodos efectivos si se quiere buscar la risa fácil del aficionado a Siete vidas. Pero nada de talento original. Simplemente se trata de humor sencillo para marujas.


Calvin y Hobbes también son habituales de A Patch's life.

¿Qué más? Normalmente, estas "bromas" toman como punto de mira a personas que son ridiculizadas en sus actitudes, casi siempre generalizando y dando por sentado el "yo no soy así" que revela un hondo resentimiento social. Exactamente lo mismo que las ya mencionadas Maitena y Marujas Torres, aunque ellas al menos se aprovechan económicamente de crearse a un público femenino rencoroso. No hay más que citar la obsesión que esta chica parece tener por las "Jennys" y los "Andys" (suponemos que cualquier adolescente normal de instituto, aunque ella trate de etiquetarlos para darles un matiz de garrulismo), o peor aún... por los catalanes, pueblo del que escribe varias perlas a lo largo del blog:

"VUELVO A MADRID EL DIA 20!!!!! Porque he pillao una oferta super economica, para llegar de Florencia a Barcelona. Si, vale, de Barcelona a Madrid es otro cantar, pero por lo menos ya estoy en Espana (yo si que considero a los catalanes espanoles, aunque ellos se nieguen a admitirlo)". Obviamente, todos los catalanes, según su opinión, se niegan a admitir que son españoles.

(En una lista de cosas que debe hacer): "Aprender catalán (mis compañeros son catalanes y ¿a que no adivináis en qué hablan entre ellos a pesar de estar en Madrid?)." Por supuesto. Porque los españoles, cuando viajamos en grupo a Inglaterra, Alemania, Pekín o donde sea, hablamos entre nosotros en la lengua del país de destino. Menuda desconsideración la de hablar entre sí en la lengua en que se suele hacer.


El alcance de A Patch's life es tan amplio que frecuentemente se habla de patatas. No es broma.

No comentaremos demasiado esa extraña costumbre postadolescente de trufar los blogs con tests inútiles en su minuciosidad, algo que en A Patch's life también abunda. Sin embargo, sí hablaremos de la nostalgia barata de la que suele hacer gala, al estilo de la peor vertiente de Viruete.com -cuyo autor, afortunadamente, se esfuerza en rehuir siempre que puede-, así que nos encontraremos con múltiples artículos sobre los pastelitos que se comían en el colegio, los juegos del patio de recreo o los dibujos animados de por entonces.

He aquí una última anotación tomada del blog del que hablamos:

"Prefiero echarme unas risas o que me cuenten algo a leer pajas mentales que suenan a seudoliteratura."

Frase llena de lucidez sólo si no es aplicable al espíritu de su blog; ya que algo divertido no lo es si únicamente se ríen el autor de la gracia y, como mucho, un par de amigos más... O gente con un sentido del humor adaptado a las costumbres de los tiempos y que no pueden escuchar más de dos frases de Fuentes y Cía sin desternillarse.

Como contrapunto, diremos que no parece mala chica y que, al menos, tiene un estupendo gusto musical.

05/04/2005 01:29 #. Hay 21 comentarios.

06/04/2005

Adolescencia e instituto

La adolescencia suele ser un periodo idealizado de la vida. Se tienen muchos amigos y llega una gran cantidad de nuevas experiencias, todo en un marco de diversión en el camino hacia la madurez. Pues bien, la mía no fue así. En mi caso, se trató de un periodo gris en el que no sólo no lo pasé bien, sino que acabé odiando el mundo en general.


Este chaval era experto en Magic. Le sabló miles de cartas a todos los friquis del instituto.

Mi adolescencia tuvo lugar a mediados de los años noventa, cuando el grunge extendía sus redes y la gente flipaba con el Unplugged In New York de Nirvana. Primero de BUP era todavía una continuación de octavo, y la ingenuidad infantil lo hacía todo divertido y despreocupado. Sin embargo, en segundo empezaron los cambios, que venían marcados por un auténtico simulacro de la vida real. Tácitamente se formaron dos grupos, a cuya influencia, salvo rarísimas ocasiones, era muy difíl escapar: los enrollados y los friquis. El primer grupo estaba formado por dos clases de estudiantes: los auténticos gañanes en los estudios cuya única habilidad eran los deportes, y los que iban de hippies, fumaban porros y se suponía que no aprobaban porque eran unos vagos. Todos ellos estaban muy bien considerados por los profesores y eran los auténticos protagonistas del instituto, los más conocidos.


Preparados para hablar contigo de manga a la hora del recreo.

El segundo grupo, el de los friquis, era completamente distinto: en él se agrupaban todos los feos, los mal vestidos, los que no cuidaban de su higiene o sacaban muy buenas notas y demostraban preocuparse por tener un mundo interior. Se llegaba a este grupo por una especie de selección natural, y nadie se sentía orgulloso de ser parte de él. Por el contrario, todos ellos envidiaban a los enrollados y hubieran dado cualquier cosa por cambiar de estatus. Pocas veces salían al patio a la hora del recreo. Conscientes de su monstruosidad, y de su irrelevante papel en la vida del instituto, preferían quedarse en clase jugando a rol o hablando de videojuegos o del incipiente manga.


Dos de las chicas guays de la época. Aunque mirándolo bien, la de la izquierda parece un tío con peluca.

Yo pertenecí a este grupo. Por un lado, me sentía muchas veces un apestado y tenía ganas de abandonar ese pozo oscuro, ser guay y ligar con chicas. Pero por otra parte, no tragaba a los enrollados. Me parecían unos patanes absolutos y hubiese apretado cualquier botón para aniquilarlos. De todas maneras, tenía la misma sensación cuando me relacionaba con el grupo que me había tocado. Eran muy buenas personas, pero no soportaba sus intensas charlas sobre cómic japonés o sus aburridísimas partidas de las cartas de Magic. Jamás me gustaron estas historias, símplemente intenté adaptarme a lo menos malo. Además, las chicas guapas estaban en el otro lado. Las chicas del grupo de los friquis eran generalmente horribles, pero vamos, lo mismo que nosotros. La falta de habilidades sociales desarrolladas, la carencia de algún tipo de atractivo físico o una torpeza absoluta en la hora de gimnasia hacía que realmente hubiera que mirar al interior de las personas y valorarlas por cómo eran. En realidad, era algo más sincero que lo que ocurría con los guays.


El pesado de la informática, proyecto de Bill Gates.

Si de algo me alegro es que con la mayoría de estos enrollados ocurrió dos cosas: o jamás superaron el bachillerato (su mundo ideal, donde eran los reyes y de donde no querían salir), o se dieron el batacazo en la universidad, en la que, rodeados de mucha más gente con mayor grado de madurez, se vieron reducidos a lo que realmente eran: unos ridículos incapaces de aprobar las asignaturas de primer año, soñando cada noche con regresar al instituto, donde vivieron sus años dorados.

06/04/2005 15:50 #. Hay 12 comentarios.

08/04/2005

Mecano

Cuando era pequeño, tenía en mi cuarto colgado un póster de este grupo. Lo compré en un concierto que dieron en mi pueblo a finales de los ochenta. No es que me gustaran demasiado, y de hecho recuerdo largas noches en vela por terrores nocturnos, pensando en fantasmas y apariciones, con aquellas tres caras mirándome fijamente desde el papel.


El póster de mi cuarto era todavía más inquietante.

En los últimos tiempos, se nos avecina una nueva moda Mecano. Se ha reeditado su primer disco, circula una obra de teatro con sus canciones -escrita por uno de los integrantes del grupo, Nacho Cano-, está a punto de aparecer un recopilatorio con sus grandes éxitos y se ha publicado un horripilante disco de tributo. Así que me propongo revisar por encima el efecto Mecano, y reflexionar sobre si realmente tuvieron algún valor en el pop español aparte del meramente comercial.

No se trata de rasgarse las vestiduras si a uno le gusta saborear las mieles del pop y del rock y es fanático de los Beatles, los Beach Boys, Elvis Costello y músicos por el estilo. Como me gusta creer, en la sencillez está la verdad. Y mi impresión es que Mecano fueron buenos cuanto más simples eran. Creo que sus temas se pueden dividir en dos grupos: los buenos, breves y tontos -no muchos, aunque con ellos se puede hacer un recopilatorio demoledor-, y los aburridos, largos y pretenciosos -generalmente con reivindicaciones sociales o con aspiraciones poéticas. Aunque lo mejor es hablar de cada uno de los miembros del grupo por separado:

Ana Torroja

En Mecano era la voz ideal para las canciones: suave, agradable pero tampoco dada a las florituras. Ahora es una cantante insulsa, "ejecutora", ya que no compone, y suele aparecer en la televisión para promocionarse y hacer alegatos contra la piratería. No se puede decir de ella mucho más, siempre ha sido poca cosa.


No le compréis sus Cd's a los manteros. El mundo no merece que sus canciones se extiendan.

José María Cano

El cáncer de Mecano. De hecho, el grupo empezó a hacerse auténticamente popular y "superventas" a partir de que sus canciones se convirtieron en singles. Es el perpetrador de pesadillas como "Hijo de la luna", "Cruz de navajas", "Me cuesta tanto olvidarte", "Eugenio Salvador Dalí" y coñazos por el estilo. No es más que un Alejandro Sanz con querencias artísticas, y curiosamente esto es lo que parece gustarle a la gente. Da la impresión de que, a un ciudadano medio, escuchar uno de sus temas le genera la sensación de ser listo o, al menos... culto, y de que sabe valorar el arte. En el mundo de la literatura, podría hacerse el correlato con Milan Kundera. En fin, un autor casposo, cutre, pretencioso y con vitola de "artista" para el gran público, del que sólo puede añadirse que, en la culminación de sus desvaríos, compuso una ópera que no le gustó a nadie.


Junto a Plácido Domingo, dirigiendo una orquesta porque es un artista. Aunque con barba parecía un tío más profundo.

Nacho Cano

El auténtico alma del grupo. Al igual que sin José María Cano, Mecano sería hoy mismo un grupo de culto, con una consideración similar a Nacha Pop o Derribos Arias, sin Nacho Cano sería aún peor de aquello en lo que se acabó convirtiendo. En efecto, Nacho Cano firmó las únicas canciones que merecen la pena del grupo: composiciones sencillas, tremendamente pegadizas y rápidas, cuya absoluta falta de pretensiones queda patente en las letras:

Voy hacia la pista de baile,
que situación, que situación,
no tienes un cigarro,
me puedes decir la hora,
vienes a la discoteca sola.

("Las curvas de esa chica")

Aquella noche fue un desastre,
no me comi un colín,
éstas son sólo un par de estrechas,
nos fuimos a dormir.

("La fuerza del destino")


Pese a estas pintas, es el Brian Wilson español.

Mecano empezó a terminar cuando, como hemos dicho antes, las composiciones de José María tomaron el mando y llevaron al grupo hacia un callejón sin salida. Fuera quedó la diversión por la diversión de Nacho, sus bailes absolutamente fuera de lugar y sus letras auténticas por derecho propio. Y he aquí la gracia de este grupo, y su mayor logro: un conjunto de unas doce canciones vibrantes -"Maquillaje", "Hoy no me puedo levantar", "No controles", "No tienes nada que perder", etc.-, para nada ridículas si son escuchadas sin complejos, de pop sencillo y directo. El misticismo, la poesía barata y los temas largos y autocomplacientes vinieron después y son absolutamente prescindibles.

Terminaré este post con un párrafo de Rock de Lux extraído de su selección de los 100 mejores discos nacionales del siglo XX, que hace referencia a una de las canciones de José María:

"Neoclásico, romántico y muy pulido con las rimas, en la tercera de ellas José María equilibra con un estremecedor resultado poética académica y melodrama cotidiano. Cruz de navajas podría ser una fotonovela o una tragedia griega."

¡Toma ya! ¿Cómo he podido decir esas cosas de él?

08/04/2005 20:10 #. Hay 8 comentarios.

11/04/2005

El profesor Kaspovsky: ciencia y filosofía zen

A lo largo de la historia, una serie de personas desconocidas por la mayoría han alcanzado importantes éxitos para la humanidad. En el transcurso de los años sólo unos pocos llegan a conocer sus logros y a rendirles la admiración que merecen, y se transforman así en figuras de culto. Éste es, sin duda, el caso del profesor R. Kaspovsky.


Su rostro era una expresión evidente de los misterios que le consumían y que le hicieron idear revolucionarios teoremas.

Nacido en un pequeño pueblo de Moscú, en un año indeterminado de principios de los años 20, poco sabemos de su vida hasta 1941, cuando aprovecha la confusión de la 2.ª Guerra Mundial para huir a Estados Unidos. Allí pronto es reconocido como uno de los físicos más jóvenes y prometedores del momento. Uno de sus maestros fue Albert Einstein, a cuyos seminarios sobre física cuántica acudió. Precisamente, en una entrevista realizada algunos años más tarde, Einstein dirá lo siguiente sobre su joven discípulo:

"Recuerdo que, sin lugar a dudas, la mente más brillante de por entonces era la de Kaspovsky. Lo tenía todo: imaginación, conocimiento técnico y capacidad analítica. Desgraciadamente, la vida le llevó por ciertos caminos esotéricos que dieron al traste con sus habilidades." (1)

En 1945 entra a formar parte del equipo de elite del laboratio Nimus-A de Alabama, uno de los más famosos y avanzados en aquellos años, y dedicado a estudiar la estructura molecular de la materia en relación con la aeronáutica. Allí se especializará en formulaciones matemáticas. De hecho, a esta época pertenece la única fotografía que se conserva del científico, tomada a la salida del laboratorio. También se guarda el testimonio de uno de los encargados de mantenimiento:

"Aquel tipo... era realmente extraño (...) No había manera de entenderle cuando hablaba, y su actitud nocturna era sospechosa. Cada mañana despedía olor a bebida barata. Siempre me impresionó que alguien así fuera considerado uno de los talentos más importantes de su generación." (1)

En 1948, el Gobierno de Estados Unidos decide formar un equipo de veinte científicos, que será trasladado a las instalaciones aeronáuticas de Florida para ocuparse de las investigaciones más avanzadas relacionadas con la Nasa. El joven Kaspovsky es uno de los elegidos... Pero inexplicablemente, decide renunciar. Sin ningún motivo aparente emprende un viaje al Tibet, en el transcurso del cual se le da por desaparecido.

Siete años después, los altos cargos de la Nasa reciben con sorpresa a una persona que demuestra ser Kaspovsky. Le aceptan de nuevo como integrante de los laboratorios, y he aquí cuando empieza la época más fértil y revolucionaria del científico. Emprende una serie de investigaciones de marcado cariz personal, en las que une sus extraordinarios conocimientos matemáticos a la filosofía zen que, al parecer, estuvo asimilando en un monasterio budista del Tibet. Pronto es destituido de su cargo. El acta en el que se da cuenta de los motivos de su cese da buena cuenta de lo que le ocurría:

"No muestra ningún tipo de interés por ceñirse a la línea marcada desde el Gobierno para la experimentación y el avance del sector de la ciencia al que pertenece." (2)

Kaspovsky se recluye en su residencia de White Dive, en Ohio, y es aquí donde idea su fórmula más famosa e innovadora: el teorema para saber si alguien no conoce a su tío.


Los estudiantes de la Universidad de Yale destacan por su mentalidad abierta e impredecible. No en vano, llevan el sello de Kaspovsky.

En poco tiempo, su fórmula revoluciona conceptos e invade los artículos de las revistas científicas más serias del país. Se abren grandes controversias ya que, por primera vez, alguien había logrado unir la genética y la razón analítica en una perfecta y extraña simbiosis. A pesar de todo, la fórmula funciona y es aplicable en un sentido universal. He aquí lo que el doctor H. Badface escribe en sus memorias sobre aquella época:

"No había otro tema de conversación. Las ideas de Kaspovsky no eran matemática, ni ciencia, ni genética, sino todo a la vez, con una extraña composición formularia basada en el zen y en las enseñanzas del karma. Se convocaban reuniones para desglosar una y otra vez la fórmula, y siempre aparecía matices distintos que evidenciaban que la mente de aquel profesor estaba a años luz de la de cualquier persona ordinaria."

Su creciente fama le valió ser el artífice de los famosos tests de ingreso a la Universidad de Yale, que han configurado a generaciones de estudiantes revolucionarios. He aquí algunas de las preguntas del test, que son al mismo tiempo una mezcla de frialdad científica y filosofía profunda, más hai-kus que cuestiones de examen:

"Si siempre ganas, ¿ganas siempre?"
"¿De dónde no has salido?"

R. Kaspovsky volvió a desaparecer a mediados de los años sesenta en otro viaje al Tibet, pero al contrario que la primera vez, ya no regresó. No se tiene ninguna noticia del profesor desde entonces, aunque se ha especulado con un accidente, en una expedición que ascendía el Everest en la que él participaba, y también se ha hablado de una picadura mortal de serpiente e incluso de una reclusión perpetua en un monasterio zen. El profesor N. Prettyman, uno de sus más afamados discípulos, fue una de las pocas personas que lo trató antes de su último viaje:


N. Prettyman, el discípulo más avanzado de las doctrinas Kaspovskianas.

"Kaspovsky parecía perdido. Era muy difícil mantener una conversación con él, ya que respondía a cualquier pregunta con frases inconcretas y poéticas, al estilo de la tradición filosófica oriental. Había dejado de preocuparse por su aspecto y por mantener una vida ordenada. Daba la impresión de estar en crisis; quizá ya no creía en las bases de la tradición científica occidental." (3)

Desde aquí nos declaramos admiradores de todas las teorías del profesor Kaspovsky, y nos sumamos a la fascinación que despertaba su compleja y brillante personalidad.

(1) R. Goldhand, "50 years of Kaspovsky". Science (num. 322, may 2000).
(2) United States of America Acts, april 1958.
(3) VV.AA. "Encuentros con Kaspovsky". Monográfico de la revista Mundo científico. Junio de 1997.

11/04/2005 23:06 #. Hay 5 comentarios.

15/04/2005

Los chicos del manga

Reconozco que nunca me ha gustado el manga. Me dejan indiferente esos tochos que se leen en diez minutos, llenos de líneas cinéticas y con una alarmante carencia de diálogos que no sean gritos u onomatopeyas. Lo mismo digo del dibujo: me repele ese estilo japonés tan uniforme, que parece hecho con plantillas, y donde las caras con aspecto de estreñimiento apenas varían. He intentado acercarme al manga considerado de calidat, pero pienso lo mismo: me aburro. No me llena.


¿Frodo Bolsón? No. Es uno de esos freaks disfrazado de personaje manga.

Todo esto podría quedar en el subjetivo ámbito de los gustos, respetable desde cualquier punto de vista. Pero mis pensamientos sobre el manga suelen ir más allá, a causa de una circunstancia muy concreta: cuando estoy en el centro de Barcelona, si tengo mucha prisa, lo más normal es que acabe yendo al Fnac a comprar cómics, porque es el lugar más céntrico y cercano a la estación de trenes. Y en el momento en que me aproximo a la sección de tebeos empieza mi irritación.

La sección está montada de la siguiente manera: el manga ocupa una pared completa, con los tebeos perfectamente ordenados y visibles, y con la constante amenaza de invadir la otra parte de la pared (ocupada por los tebeos de superhéroes). Justo enfrente está el espacio dedicado al cómic que me gusta a mí (el europeo o el americano no comercial), y que viene a ser una antítesis de lo que tiene delante: los cómics desordenados, puestos de cualquier manera y frecuentemente arrugados o con manchas. Encontrar lo que se está buscando puede ser a veces una auténtica labor de arqueología.


¡Pero qué es esto! ¿A esas edades, y disfrazado de Son Goku?

Sin embargo, aquí no acaba todo. Acudir con frecuencia a esta sección implica observar a los clientes que suelen poblarla. Y obviamente, casi todos van hacia la zona manga. Hay un prototipo característico de aficionado al manga, aunque con esto no quiero decir, ni mucho menos, que todos sean así, y conozco casos de lo contrario. Pero el 80% de los que compran manga en el Fnac son de esta manera: hay una gran mayoría de chicas, adolescentes o postadolescentes, con tendencia al sobrepeso o bien al acné agresivo -o una mezcla de las dos cosas- y en general, poco agraciadas. Van vestidas con ropas anchas y, característica esencial, cargan casi siempre a sus espaldas una enorme mochila en la que, supongo, guardan sus adquisiciones. Y los chicos, pese a ser menos, comparten algunos de estos rasgos: intensidad hormonal elevada (comprobable en el estado de su piel), gomina natural en el cabello y también, cómo no, la mochila de marras, aunque suele ser más pequeña que en el caso de las chicas. La simbiosis perfecta es la pareja freak que conversa entre sí para saber qué acabarán comprando.


No, no es la tercera guardiana del baptisterio. Es otra fan del manga.

Me resultan especialmente irritantes cuando estoy intentando encontrar algo. Porque dado que el manga está justo en la pared frente a la que debo colocarme yo, y que el pasillo entre los dos espacios es muy estrecho, muchas veces me encuentro a este tipo de individuos bloqueándome el paso con sus incongruentes mochilas, o sentados en el suelo leyendo alguno de sus engendros, cuando no ya directamente apoyados en los estantes de los tebeos que me gustan ("qué más da, si esto no lo mira nadie").


Ni ella ha soportado las pintas que lleva.

Creo que hay muchos motivos por los que el manga ha tenido éxito entre estos friquis. Se trata de una lectura fácil -no hay demasiado que leer-, llena de dibujos amables y cargada de ingenuidad soterrada. Es la combinación perfecta: violencia, sexo e infancia, o lo que es lo mismo: escapismo barato y pajillero, vulgar comilona para quienes se sienten especiales. Un mundo que los acoge de una manera tan perfecta sólo puede llevar a enamorarse de él. Y de ahí las convenciones manga, en las que estos freaks suelen aparecer disfrazados de sus personajes favoritos, obviando muchas veces cualquier tipo de sentido del ridículo o de la estética. A este respecto, recomiendo el excelente artículo de Viruete, en el que el autor demuestra su extraordinaria habilidad para, sin ofender a nadie, retratar en su justa medida el componente grotesco y bizarro de esta clase de acontecimientos.

15/04/2005 16:13 #. Hay 5 comentarios.

19/04/2005

Casualidades. El destino

Principios de octubre. Estoy con una chica, a las tantas de la madrugada, en una de las habitaciones del piso de mi abuela. Nos besamos, tumbados encima de la cama. De repente tengo con ella una de las conversaciones más extrañas de toda mi vida:
-Dime la verdad -me pregunta. Hoy has querido quedar conmigo para follarme.
-¿Y eso lo pensabas antes de venir?
-Sí.
-¿Pues entonces qué haces aquí?
Se calla. Nos seguimos besando. De repente dice:
-Un momento. ¿Qué quieres hacer ahora?
-Follarte.
-Pues hazlo.
Nos desnudamos. Me levanto para apagar la luz de la habitación. De fondo, se oyen los penetrantes e insistentes ronquidos de mi abuela durmiendo.
-¡Espera! No apagues la luz, por favor -dice ella.
-¿Cómo?
-No la apagues. Es que con todo a oscuras pienso en espíritus y fantasmas y no lo paso bien.
Me tiendo sobre ella con la luz encendida. A mis primeras acometidas, ella responde chillando:
-¡SÍ! ¡SÍ! ¡ASÍ! ¡ASÍ! ¡ASÍ!
Y no baja el tono de su pasión hasta media hora después. Mientras tanto, me siento perdido entre sus gritos, los ronquidos de mi abuela y los espectaculares sonidos de ventosa que nacen en su entrepierna, a modo de estrafalaria banda sonora. No hay pestillo en la puerta, así que me preocupa todo el rato la posibilidad de que mi abuela despierte por los gritos, venga al cuarto y nos encuentre en pleno trabajo y con todo detalle bajo la luz de la lámpara.


En ocasiones oigo ventosas...

Mediados de abril. Estoy por la tarde en el centro de Barcelona, paseando con mi actual pareja. Decidimos entrar a merendar en el Pans & Company de Plaza Urquinaona. Antes de pedir en el mostrador, veo frente a mí un rostro que me resulta familiar. Es la chica que, meses atrás, compartió conmigo la habitación de mi abuela. Ella no se da cuenta de mi presencia, o lo disimula muy bien. Está con su madre. Paga y sube las escaleras hacia el segundo piso, donde hay varios cómodos sofás. Justo el lugar donde mi chica quiere ir.
Mientras pedimos, pienso sobre lo que puedo hacer. Decido subir las escaleras primero, para realizar así una rápida mirada estratégica y sentarme con ella lejos de donde se encuentre la otra chica. Al llegar arriba, veo que ella y su madre están en la zona de los sofás. Miro despistadamente hacia unas mesas del fondo y, señalando con el dedo, digo:
-Podemos ir allí.
Empiezo a caminar con decisión hacia mi objetivo, sin apartar la vista hacia el lado donde está mi antigua partenaire. Pero he aquí que escucho la voz de mi pareja detrás de mi espalda, que me dice:
-Espera, podemos sentarnos en estos sofás.
Me giro, y veo que señala los que están al lado de la persona de la que más lejos quiero estar en ese momento. Aunque me suben los colores al rostro, decido actuar con naturalidad. Al pasar a su lado, le digo, haciéndome el sorprendido:
-Vaya, menuda casualidad.
-Sí -responde ella.
-Eh, merendando, ¿no?
-Sí.
-Hum. Bueno, que vaya bien.
-Adiós.
No meriendo tranquilo hasta que ella y su madre se van. Y entonces comienzo a pensar en las casualidades. Generalmente no creo en nada, pero en momentos como éste es cuando me alinearía junto a los que piensan que existe una fuerza ordenadora y precisa que da sentido a las cosas y que hace que todo suceda por un motivo. Sólo que yo no la veo como un ente abstracto, perfecto y luminoso que actúa omnipotente en el transcurso de los siglos. Sino como un personaje con un retorcido sentido del humor que disfruta generando situaciones propias de cualquiera de las joyas de Ben Stiller.

Por otro lado, hay una canción con la que me identifico en estos días: "Jealousy", de Poppees. No me gustaría perder a quien quiero por mi culpa y por mis inseguridades. Sobre todo cuando ella no deja de demostrarme tantas cosas día tras día.

19/04/2005 02:12 #. Hay 2 comentarios.

20/04/2005

Lo peor (2). Los mundos de Covi

¡En fin! Nos sentimos orgullosos de poder ofreceros hoy un blog realmente malo, pero malo con ganas. Y ya no es que sea malo en cuanto a su contenido o en lo que respecta a la forma de tratarlo, sino que consigue ser una completa inmundicia en absolutamente todo, al 100%, algo que incluso tiene su mérito.

Se trata de Los mundos de Covi, y con este título, obviamente, no podía más que pertenecer a una joven de actitudes down. Su absoluta incapacidad para hilvanar un discurso coherente, ordenado o con un mínimo de interés se extiende incluso a la presentación estética del blog, que opta por unas absurdas líneas pegadas una a otra, sin ningún tipo de noción de lo que es un punto y aparte o la separación entre párrafos, como si fuera una seguidora rezagada de los monólogos interiores de Joyce. Las historias que cuenta, y que pueden intuirse entre exclamaciones chachi como "besukossss!", "aissssss!" e infinitos "XD!!", hacen referencia a aspectos tan apasionantes como que va a tomar una cerveza con sus amigos, luego va a dar una vuelta y por último regresa a casa. O sea, cuestiones profundas de primer nivel.


El lector medio de Los mundos de Covi.

Es divertido analizar alguno de sus párrafos. Por ejemplo, en este habla de unos guardias civiles que osaron pararla cuando iba en coche y pedirle el carnet de conducir:

"...nos paran isofacto...y dice el gurdia to seguro....Carnet plis....el welo lo da....docuemntacion de el coche...el welo lo da....y despues de un rato comporbando(xq esq son lentos...tanto estar al sol no es bueno pa nadieeee)nos dice:Usted no sabe q ahy q llevar la tarjetita de la ITV puesta???"

El subrayado en negrita lo hemos puesto nosotros, para valorar en su justa medida esa gran capacidad que esta chica muestra para idear nuevos vocablos, a menos, como sería verosímil pensar, que sufra algún tipo de dislexia o que padezca alguna amputación que le haga escribir con los dedos de los pies. O, como ella misma dice, que pase demasiado tiempo al sol. El caso es que, después de haber escrito un párrafo tan triunfal como el que acabamos de mostrar, dice lo siguiente:

"Y yo flipando xq la tenia delante de mis narices....y yo este tio es TONTO!"

Temblamos de pensar cómo sería aquel tipo, si a ella le parecía tonto... Pero eso sí, hemos sido un poco injustos al decir que normalmente no habla de cuestiones demasiado interesantes. Covi también tiene su pequeño mundo interior, y por eso a veces escribe párrafos reflexivos:

"el jueves kede con mi ya nombrada sister wave(q ahora es mala malosaaaaa),kedamos en el Macdonal,y le regale a Wavesitoooooo un osito mas monooooo,a q si????na tubimos perreando y riendonos y contandonos nuestras aventurillas y llegando a la conclusion,de q ya no escribimos como antes,no se....tamos en un momento ploff en nuestras vidas y la presion nos puede...XDD!!!"

La expresión "Estar en un momento ploff" debería formar parte desde ya de lo más granado de la intelectualidad del país, por todos los matices que pueden derivarse de ella.

En fin, que esta web es única, por varios motivos que enumeramos ahora a modo de conclusión:

-Por ser la única que escribe kepchut.
-Porque en un recuento general, hay más de dos faltas de ortografía por palabra escrita.
-Porque no intenta ser más de lo que es y resulta absolutamente deleznable en todos sus aspectos.
-Porque, a pesar de todo, tiene un gran número de comentarios en cada post... Lo cual lleva a preguntarse sobre las capacidades generales de las personas que tienen acceso a Internet en España, o incluso sobre la posibilidad de que la misma Covi, en un alarde de bizarrismo, sea quien comenta sus propios posts bajo múltiples personalidades. No le vemos más explicación.


Mensaje de amor que Jipiguarro dedicó en su blog a Covi. ¿Cómo pudo ser?

Por último, una curiosidad. Y es que un tal Jipiguarro, en su blog, comenta que está enamorado de ella. Ignoramos si aún lo estará, pero el asunto nos escama. Aunque el blog de este tipo no es ninguna maravilla, sí que se percibe una capacidad de expresión normal y una cierta madurez al hablar sobre determinados temas, mientras que el blog de Covi, con todos los respetos, podría haber sido escrito por un chimpancé al que han sentado delante de un teclado. ¿Alguien nos aclarará alguna vez esta duda?

20/04/2005 16:24 #. Hay 19 comentarios.

25/04/2005

¡Discotecas!

En las discotecas se lleva a cabo una curiosa costumbre social. La gente, tras pagar una entrada -a un precio generalmente alto-, se aglomera en un espacio cerrado para bailar. El objetivo prioritario parece el de divertirse. Sin embargo, desde aquí dejamos caer hoy una pregunta a la espera de que alguien se vea capaz de responderla: ¿quién se lo pasa bien en una discoteca?


Borriquito como tú... tururú...

A estos sitios normalmente se va los fines de semana por la noche. Y suelen estar atestados, de tal manera que es difícil no sólo caminar hacia algún sitio, sino permanecer en el mismo sin sufrir empujones, pisotones o salpicaduras de los cubalibres que accidentalmente caen al suelo. Tras cruzar una entrada en la que normalmente habrá mucha cola -si se va a los sitios punteros-, y superar el examen de un gorila con uniforme que nos mirará de arriba abajo -por si hay algún elemento de nuestro aspecto susceptible de no ser lo bastante cool para el sitio en el que se entra (incluido, claro, que nuestro color de piel no se parezca demasiado al de la raza árabe)-, entraremos en un espacio con la temperatura elevada y en el que encontrar un hueco es ya un objetivo propio de los doce trabajos de Hércules. Y aquí encontramos toda una serie de costumbres, actitudes y personajes que dan para elaborar varios estudios al respecto.

-Las feas arregladas son uno de los elementos más grotescos. Acostumbran a ir muy maquilladas, con el pelo luciendo un sofisticado ondulado, minifalda que apenas puede contener los morcillones y unas llamativas botas. Como se encuentran muy guapas y especiales, responderán con antipatía a cualquier insensato que se les acerque y no muestre seguridad o cualidades de macho dominante. Normalmente tienen una vida interior muy simple, se conocen al dedillo la discografía de Bisbal y presumiblemente trabajan en la caja de un supermercado o en un peluquería. Constituyen una parte importante del grueso de componentes femeninos que pueblan una discoteca.


El tipo éste es uno de los triunfadores de discoteca. Un chico despierto...

-Peor aún son las guapas que saben que lo son. Al igual que la categoría anterior, están muy maquilladas y, conscientes de que físicamente resultan atractivas, miran con abierto desdén a quien se atreve a acercarse a ellas. Generalmente son víctimas de los triunfadores de discoteca, de los que hablaremos más adelante, sobre todo porque no están capacitadas para aguantar demasiado tiempo una conversación más o menos inteligente o con un cierto contenido. Suelen integrar pequeñas cadenas de ellas que se cogen de la mano para llevar a cabo la costumbre de cruzar de lado a lado la discoteca, pasando entre los grupos, pisando y empujando. El caso más extremo que hemos podido comprobar es el de uno de estos portentos culturales que se dedicaba a apartar a la gente a manotazos para alcanzar sus objetivos.

En estos dos grupos quedan englobadas las chicas que suele haber en una discoteca. De lo cual puede deducirse que las chicas que acuden a estos sitios son cutres. Las que tienen mayores recursos intelectuales no van a discotecas, no tienen nada que hacer allí. Las únicas que escapan de esta clasificación suelen ser grupos de amigas no demasiado favorecidas que van por si hay alguna posibilidad de encontrar novio.

¿Y en cuanto a los chicos? Pues fácil:

-Los más irritantes son los bailadores descontrolados. Eludiendo cualquier tipo de norma de educación o del respeto al prójimo, probablemente con sus escasas neuronas afectadas por el mucho alcohol, bailan sin tener ningún cuidado de molestar con sus movimientos a las víctimas que se mueven a su alrededor. A su lado, es fácil llevarse un pisotón, varios empujones o, lo más peligroso, una quemadura de cigarro. Dentro de éstos se cuentan los grupos de amigos que bailan las "canciones" de Celtas Cortos en corro, y avanzando de atrás adelante a la par que barren con todo lo que se cruza en su camino. Otra variante es la del tipo que invade nuestro espacio y parece no darse cuenta de ello; en un momento dado, tenemos a alguien apoyado en nuestra espalda o que se cierne sobre nosotros como si nos quisiera engullir.


He aquí un borracho, posando con unas chicas ciertamente extrañas.

-No menos ridículos son los triunfadores de discoteca. Van engominados, con peinados a la última moda, y su mirada denota seguridad y ojo clínico para las piezas susceptibles de ser acechadas. Su táctica consiste en acercarse a las chicas (principalmente las guapas conscientes de serlo; las feas arregladas, si el asunto se vuelve difícil; y las feas friquis, nunca) y empezar a bailar frente a ellas con gesto simpático y atrevido, algo muy valorado por las más cutres del lugar. El objetivo es o bien pillar cacho, o conseguir que la chica le diga a sus amigas, al día siguiente: "Pues ayer conocí a un chico muy simpático" (aunque apenas hayan cruzado cuatro o cinco frases, incluida la petición del móvil), y tarde o temprano acabar también pillando cacho.

-Y otra clase de chicos discotequeros, que constituyen prácticamente una secta: los borrachos. Se les ha ido la mano con los cubatas y, aparte de lo más o menos molestos que puedan resultar con su comportamiento, lo más característico e irritante es que, si llegan a hablarnos, nos transmitirán a través de su aliento un olor hediondo, mezcla de jugos gástricos y alcohol fermentando en la lengua, agrio y repugnante, como una especie de anticipo de los vómitos que tendrán lugar en el lavabo de su casa -o en los meaderos de la propia discoteca.

No podemos terminar sin mencionar a los encargados de la barra. Si son chicos, nos mirarán con suficiencia y descaro desde el inmenso poder y responsabilidad que les confiere el hecho de que nuestro cubata -caro y, casi seguro, de garrafón- nos llegue antes o después. Y si son chicas, probablemente serán bastante atractivas y sólo por eso su actitud será la de "mírame, aunque yo estoy aquí sólo trabajando". Eso sí, en la altivez de sus comportamientos nunca dejará huella el hecho de que están cobrando una miseria por un trabajo desagradecido. De todas maneras, conozco a algunos que no son así. Pero el 90%, sí.

Así pues, gente hacinada y molesta, calor, cigarrillos peligrosos, mucho humo, camareros insufribles, gorilas agresivos que sustituyen con esteroides la falta de conexiones cerebrales adecuadas, borrachos de aliento tumefacto, meaderos infernales con colas de pesadilla y repletos de charcos de pis, gigolós de todo a cien y cajeras de supermercado que son las reinas de la noche y, lo peor de todo, una música horrorosa en la que predominan los ritmos latinos que ahora están muy de moda. ¿Qué nos motiva a acudir cada fin de semana a una discoteca? No lo sabemos.

25/04/2005 19:34 #. Hay 13 comentarios.

28/04/2005

Get Fuzzy vs Garfield: asunto de gatos

Hace unos meses me quedé sorprendido al leer una recopilación de tiras cómicas titulada Get fuzzy, editada en español por Astiberri. Lo pasé en grande, era lo más divertido que leía en meses. Su autor, Darby Conley, usaba como protagonistas a un gato, un perro y el dueño de ambos. Es decir, exactamente igual que el Garfield de Jim Davis. Pero diferente.


Satchel, el perro tonto, y Bucky, el gato cabrón.

Conley parte de una estructura ya clásica para convertirla en algo distinto. No es ni mucho menos un imitador, a pesar de que el carácter de sus personajes es idéntico al de su fuente de inspiración: el gato, Bucky, al igual que Garfield, es la estrella indiscutible de las tiras: se siente constantemente por encima de los otros dos personajes. Satchel, el perro, es, como Odie, básicamente tonto. Y Rob es tan flojo hacia sus mascotas como lo era Jon.

La diferencia, aunque sutil, es esencial para generar un universo nuevo. En Garfield no existía comunicación entre los hombres y los animales. De hecho, el perro Odie ni siquiera hablaba. Los pensamientos de Garfield quedaban para sí, en un intento del autor por mantener el realismo. Esto hacía que casi todas las tiras estuviesen orientadas hacia el gag, la gracia de la última viñeta. A pesar de su incuestionable calidad, las historietas se limitaban a toda una serie de situaciones que se repetían una y otra vez, fruto de las imposiciones realistas de base con las que habían sido creadas. Garfield era poca cosa más que un gato gracioso, con una personalidad esquemática y definida a partir de explotar los tópicos sobre los gatos.


Garfield: nada más allá del gag.

Y entonces llega Get Fuzzy. Conley, consciente de que en la ficción lo único que importa es que el mundo generado funcione, prescinde de los límites de Garfield y dota al concepto con una mayor riqueza y variedad. Las mascotas hablan entre sí y con su dueño, lo cual hace que sus personalidades se desarrollen con todos los matices a lo largo de las tiras, especialmente en el caso de Bucky, el gato, protagonista absoluto. La originalidad radica en que su forma de ser se construye a partir de los tópicos sobre perros y gatos, y los superan precisamente al darles profundidad. Ya hemos dicho que el perro Satchel sigue siendo tan tonto como Odie de Garfield, pero mediante sus palabras nos encontramos más bien con un ser inseguro, inmune a los dobles sentidos, simple, asustadizo y bienintencionado. El dueño, Rob, es un comparsa ante las evoluciones de sus dos mascotas, pero repite el esquema Jon-Garfield: flojo, incapaz de imponerse, una mera justificación para dar lugar a las relaciones humano-mascota, aunque quizá con un mayor punto de distanciamiento e ironía que su fuente. Y ya llegamos a Bucky, o la perversión de Garfield: traidor, ruin, malvado, hiriente, egoísta y, precisamente por todas estas indisimuladas cualidades, carismático y fascinante.


1-¿Qué es eso?; Es un cilindro indicador de la inteligencia entre especies. 2-Hum. ¿Y qué se supone que hace?; Determina la inteligencia de un animal midiendo la distancia que se mueve hacia el cerebro del sujeto, usando una fórmula inversamente proporcional. 3-Vale, te seguiré la corriente. Veámoslo. 4-Hmmm.... 5-(Whap!). 6-Guau... Se acercó mucho. Eres estúpido.

He aquí otro ejemplo de su peculiar carácter.

Rob: ¿Así que podemos conocer a tu pareja?
Bucky: No.
Satchel: ¿Por qué no?

Bucky: No quiero que sepa que vivo con un idiota y un perro. Perjudicaría mi imagen.
Rob: Como soy tan idiota, igual se me olvida darte tu asignación.

Bucky: Rob, quería decir "idiota" en el buen sentido. Como, "¡qué gran idiota es ese Rob!"
Rob: Deberías retirarte cuando vas perdiendo por poco.
Satchel: ¿Y qué tiene de malo ser un "perro"?

Y he aquí una de las muchas situaciones que produce confrontar las leyes del mundo humano con el universo de las mascotas:

Satchel (mostrando a otro perro): Rob, ¿recuerdas a Smokey? Me lo he encontrado en la calle. ¡No lo veía desde la escuela de adiestramiento!
Rob: Oh, claro, ¿cómo te va, Smokey?

Smokey: Bien.
Rob: Y... ¿qué has estado haciendo estos años?

Smokey: Nada.

-Silencio-

Rob: Bueno, hum... ¿todavía persigues a los coches?

Smokey: No. Ahora me va el olisqueo...
Satchel: ¡Y a mí! ¡Me encanta olisquear!
Rob (levantándose del sofá): ¡Vale! Bueno, veo que tenéis muchas cosas que contaros...

Para acabar, tan sólo un lastre. Y es que, muchas veces, las tiras de Get Fuzzy no pueden volcarse al español porque hacen uso de juegos de palabras intraducibles o de elementos habituales de la cultura norteamericana que aquí son desconocidos. En la edición de Astiberri, excelente por otro lado, esto revierte en unas pocas tiras extrañas a las que es imposible verles la gracia. De todas maneras, incluso así serán siempre más graciosas que, por ejemplo, los odiosos Calvin y Hobbes, auténtico sustrato cultural de chicas que se sienten profundas.

28/04/2005 12:23 #. Hay 7 comentarios.

30/04/2005

Michael Jackson

No soy fan de Michael Jackson, ni en lo musical ni en lo personal. Sin embargo, desde hace un tiempo se está llevando a cabo un descerebrado juicio popular contra él, en el que se le considera por adelantado culpable de pederastia. No me refiero al juicio real, basado en pruebas y evidencias, y cuyo resultado, recordemos, todavía no ha sido dictaminado, de modo que, por el momento, a efectos legales Jackson no es un pederasta. Hablo más bien de que ya es considerado por todos como un abusador de menores, sin base alguna más que el ruido provocado por un proceso de orígenes desconocidos.


Su fotografía más famosa.

Todo esto viene a cuento por lo que pude ver el otro día en Crónicas marcianas. Apareció Víctor Gutiérrez, un sudamericano acelerado que se esforzaba en repetir cada dos frases que "Michael Jackson es pedófilo, merece ser condenado". Cómo no, estaba promocionando un libro en el que explicaba todo esto. Ya por naturaleza, desconfío inmediatamente de una persona que lanza acusaciones contra otra sin aportar ningún tipo de prueba. Y esto era lo que ocurría con este individuo. Enseguida me dio la impresión de que, en realidad, lo que pretendía era vivir del jaleo montado a raíz de los ataques a Jackson; es decir, vivir a partir de perjudicar a otra persona, lo cual es en sí bastante mezquino.

Me escandalizaban algunas de sus frases: "Salga lo que salga en el juicio, el pueblo ya ha juzgado a Jackson y lo considera culpable" (me sorprende que esta afirmación de carácter netamente ultraderechista pasara desapercibida en ese momento para el habitualmente tan comprometido Javier Sardà), "Macaulay Culkin va a ir al juicio a mentir, al igual que todos los testigos de Jackson" (sin presentar, obviamente, ninguna prueba que demostrase su afirmación) y la más extraña: "Supe el dato de una organización de pedófilos que se reune una vez al año. Hice un reportaje de ellos, que se llama Nambla y pertenece al North American Man/boy Love Association, donde salía que Jackson era pedófilo" (¿una organización de pederastas con estatutos, cuyos miembros tienen carnet de socio?). Afortunadamente, a los cinco minutos apareció Jesús Palacios para, con toda la razón, hablar a aquel sudamericano de la presunción de inocencia, de sus afirmaciones de carácter sensacionalista y fascista, y de que hasta el momento todas las acusaciones contra el cantante se basaban sólo en testimonios.


Las tribulaciones del joven Jackson.

Aquel señor se limitó a defenderse con la siguiente frase: "Estoy seguro de que Michael Jackson es pedófilo, y lo voy a decir en todas partes y en todo momento. Michael Jackson es un pedófilo. Lo repito: Michael Jackson es un pedófilo. La pedofilia va de la mano de los asesinos y de las personas más malvadas" (¡toma ya!). Poco después, buscando por Internet, me entero de que este individuo ha sido denunciado por Jackson y de que, por todo este escándalo, ha conseguido un trabajo en la cadena ABC. La imagen que dio de Jackson era bastante inverosímil por malintencionada: un ser maligno, pedófilo compulsivo, que realizaba todas sus acciones con el único objetivo de seducir a niños, que estaba arruinado (me cuesta creerlo, la verdad) y que hacía grandes inversiones para luego devolverlas al mes y amenazar judicialmente a las empresas que intentaban denunciarlo por ello (pero... ¿no estaba arruinado?).

Todo esto lleva a una reflexión sobre el asunto. No sé si Michael Jackson es pederasta. Lo que está claro es que a la sociedad le cuesta asumir que un verdadero freak, una persona tan fuera de las estructuras y ajeno a la normalidad, tenga tanto poder y fama. Y por eso se convierte en un fácil cabeza de turco y en pasto de los que, quizá, buscan aprovecharse económicamente de su mala imagen intrínsenca. Preguntémosle al pueblo llano:

-¿Abusa Michael Jackson de los niños?
-Sí, claro.
-¿Por qué?
-Bueno, no me extrañaría... con lo raro que es... Dicen que se acostaba con un chimpancé.


¡Dale un besito a tito Jackson!

Independientemente del resultado del juicio, y dejando claro que hasta ahora todas las certezas sobre su pederastia no pasan de la "creencia popular", una estrella del pop que vive en un parque de atracciones, que cambió el color de su piel y transformó su cara en algo indeterminado, que aparece en una entrevista diciendo que le gusta dormir con niños... es, más que nada, un mito cultural que será recordado durante muchos años.

30/04/2005 11:18 #. Hay 26 comentarios.


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