MIS OBSESIONES

El blog que se ríe gratuitamente de los estereotipos

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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2005.

29/03/2005

Gente repulsiva

Escribo este primer post situado entre dos frentes personales; por un lado, la intensa preocupación que de un tiempo a esta parte mantengo por mi salud, que no es lo que era y me temo lo peor. Y por otro lado, un gran alivio por comprobar que la obra que estoy traduciendo no es tan larga como pensaba, y la tendré lista a tiempo y sin agobios.

Pero antes que nada hay que hacerse un próposito de camino, e indicar lo que será este blog, más o menos. Lo que van a encontrar aquí sus lectores. Desde luego que incluiré reflexiones personales, pero tratando de superar el ombliguismo en lo que me sea posible y hacer que lo que cuente tenga un mínimo de interés. También quiero, de vez en cuando, indicar qué es lo mejor y lo peor en el naciente universo de blogs, siempre desde mi propia óptica. Y obviamente, lo bizarro va a tener un papel preponderante... Porque me gusta lo deforme y enfermo.

Al menos esto me propongo, pero claro... Luego haré un poco lo que me apetezca... Me conformo con actualizar esto con algo de asiduidad, cosa que no hice en mi anterior página web, que pereció muerta de asco. O con que nadie se ofenda demasiado, lo cual me ha sucedido con la mayoría de mis proyectos por Internet y ha dado al traste con la mayoría de ellos.

De hecho, hoy quería escribir sobre algo concreto. Sobre un tipo curioso que conocí el otro día. Había decidido pasar la noche en casa trabajando, pero caí en la tentación en cuanto me llamaron mis amigos para que fuese a cenar con ellos. Llegué bastante tarde (la impuntualidad es uno de mis rasgos naturales). Ya habían terminado de cenar. En la mesa, entre los habituales, había un gordo, cabezudo y con gesto entre seguro, grosero e insolente. Hizo varias referencias a mi americana y a lo inteligente que yo debería ser por vestirla que no me gustaron en absoluto, y más teniendo en cuenta que no lo conocía de nada. Sin embargo, me encanta estudiar a freaks. Así que continué indagando en la personalidad de este especimen.

Entre algunos de sus rasgos, el más característico era cierta tendencia a la broma fácil pero pagada de sí misma, es decir, la que no es consciente de su condición de estupidez, sino que apela más bien al ingenio y a la admiración que debe despertar; algo que podría resumirse en la frase "Qué buena la broma que he hecho, cómo me he quedado contigo y qué listo soy". Me di cuenta de que se trataba de una persona que era incapaz de decir más de dos frases sin ofender. No podía controlar su tendencia a querer destacar, de manera que no le importaba que sus palabras barrenasen cualquier asomo de respeto de confianzas. Actuaba así con todo el mundo.

Después fuimos al Celtic, el único bar que hay abierto en mi pueblo a partir de las dos de la mañana. Jugué una partida al futbolín con este tipo, y se empeñaba en constatar que él era tan malo como yo, lo cual, al margen de que fuese o no verdad, y dado que apenas hacía una hora que lo conocía, evidenciaba de nuevo su incapacidad para un trato social más o menos respetuoso. Al final me escaqueé y él se perdió. La última noticia que tuve fue que lo habían echado por ponerse a fumar un porro en las escaleras del local.



Curioso individuo. Este tío me recuerda un poco a él, aunque claro, no era negro. La verdad es que esta foto da una especie de sutil mal rollo, ¿no?

29/03/2005 05:03 #. Hay 5 comentarios.

30/03/2005

Me enamoré de una chica a la que le olía el aliento

Tener mal aliento es un estigma social, es uno de los factores desencadenantes del rechazo. Nadie quiere hablar con quien parece que abra la tapa de una alcantarilla cada vez que te dice algo. Sus causas pueden ser múltiples: desde no cepillarse la lengua, a una caries o, en los casos más agresivos, problemas intestinales.

Pero el poder del amor lo puede todo. Y ya no hablo de quitarle importancia al mal aliento de la chica que te ha encandilado, sino todo lo contrario. Me explico. Hace unos meses estuve muy colgado por la recepcionista de mi gimnasio. Esta chica me dio cuerda y jugueteó conmigo lo que quiso -a pesar de que tenía novio-, lo necesario para generar en mí una malsana obsesión que se incrementó a medida que ella se alejaba. Pocas veces lo he pasado tan mal emocionalmente, con lloros e insomnios constantes. Pero lo importante no es esto, sino el hecho de que a ella le olía el aliento.

Las primeras veces que empezamos a quedar su aliento ya me insinuó algunas pistas, en forma de discreto olor a cubata mezclado con jugos intestinales de más. Se trataba, sin embargo, de algo bastante soportable. Recuerdo especialmente una mañana en el gimnasio, en la que ella se acercó a hablarme. De su boca salía un olor extrañamente repulsivo, es decir: lo suficientemente intenso como para considerarlo agresivo, pero no tan nauseabundo como para caerse de asco. Por aquel entonces yo la veía como un objetivo bastante fácil, y llegué a plantearme seriamente si me iba a apetecer tener una novia con esos problemas de basurero bucal.


Era guapa, pero le olía el aliento.

Enseguida me di cuenta de que las mañanas eran el peor momento del día para hablar con ella. Su olor corporal era muy característico y me resultaba bastante agradable, pero era imposible evitar llevarse de regalo un intenso aroma a estómago vacío, lleno de jugos que desean ingerir algún alimento pero que se contentan con trepar por la garganta y salir con cada golpe de aire. Y he aquí lo curioso del asunto: con el paso del tiempo, y a medida que mi dependencia hacia ella se incrementaba, no sólo logré que no me diese asco este olor, sino que llegué a pensar que me gustaba. Es decir, que era una de las cosas de ella que me daban morbo.

Así que esto es una prueba evidente de que un enamoramiento obsesivo es enfermizo y trastorna en exceso. Estuve enamorado de una chica a la que el aliento le olía como los pies de un indigente en una caja de ahorros. ¡Y me gustaba!

Sólo quiero añadir que hace unas horas he tenido un ataque de hipocondría que no me ha gustado nada, y que debo aprender a controlar esta clase de pánicos, porque si no voy listo. ¡Ah sí! Y que desde ya soy fan de la nueva edición de La granja de los famosos, más que nada porque participa uno de mis mayores ídolos: el siempre infravalorado y despreciado Arévalo.

30/03/2005 06:27 #. Hay 4 comentarios.

31/03/2005

La selección es cutre. Oleguer es mi héroe

Hace unos días que en la televisión están muy pesados con el tema de la selección. Me fastidia mucho cuando la selección tiene partidos, por dos motivos básicamente: primero, porque no hay liga. Y segundo, porque no me interesa en absoluto esa pandilla de cazurros. Me remiten a un concepto de España casposo, basado en valores como la "casta" y el "pundonor" (que es lo que hay que valorar cuando se carece de talento). Si yo fuese jugador, me negaría a vestir la camiseta de algo tan cutre. Encima, con el escudito de España.

No entiendo a los seguidores de la selección española. No comprendo cómo alguien puede motivarse siguiendo a un equipo que, en el mejor de los casos, no pasará de cuartos de final. Se trata de un concepto todavía aferrado a la España profunda, la que está lejos de Europa y del desarrollo. Por eso España nunca podrá compararse a la selección francesa. Le falta mucha clase.



Este tío es un viejo. Un gañán inmovilista que nunca va a cambiar la dinámica de la selección. Apuesto lo que queráis a que con él seguirán las lamentaciones y el "merecimos ganar pero perdimos". Aunque, por otro lado, la selección no merece nada demasiado mejor. Se trata del típico carácter español: sin talento, sin inteligencia y voluble a la "opinión popular", pero eso sí, con mucha casta.



Éste es una niña. Un delantero acabado al que los medios se empeñan en ensalzar diciendo que representa "el alma de la selección" (y yo me pregunto: ¿qué es eso?), y cuya máxima función es animar a los demás cuando España va perdiendo (algo bastante frecuente, a no ser que jueguen contra los chinos). Es el delantero perfecto para una selección y un país que cree más en la fuerza bruta, en la emoción, que en hacer las cosas bien. Pero... ¡Spain is different! Y por eso el PP tiene tantos votantes.



Y he aquí mi héroe. Un futbolista del Barcelona que, según los rumores, se ha negado a ir a la selección. Y, según también los rumores, Luis Aragonés no le llamó en la última convocatoria para evitar la negativa por parte del jugador. Una persona seria que no quiere jugar con esos trogloditas africanos, que no sólo no "está orgulloso de ser español y de jugar en la selección" (el tópico por excelencia de todos esos jugadores sin talento), sino que lo rechaza porque él sólo se siente catalán.

¡No me extraña!

31/03/2005 09:27 #. Hay 35 comentarios.


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