MIS OBSESIONES |
![]() |
|
El blog que se ríe gratuitamente de los estereotipos
Archivos
Enlaces |
Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2005. 07/09/2005El blog de BorjamariYa hace tiempo que no escribo ningún post sobre crítica de otro blog. Y éste tampoco lo es, sino que se trata de una explicación de los motivos que me han llevado a abandonarlas casi por completo. Pauli me mostró el blog de Borjamari no hace demasiado. Su aparición se remonta al 2003, tiene mucho éxito y sus críticas levantan ampollas en cuanto aparecen. Cuando empecé a escribir críticas, no sabía que existía otro blog que estaba centrado en ellas. Me parecía un campo inusual y excitante. De hecho, los posts de crítica siempre han sido los que más discordia y expectación han despertado. Parte importante del espectáculo era la reacción de los autores y lectores de los blogs cuando leían lo que había escrito sobre sus bitácoras. Era divertido, pero ya no lo hago. En primer lugar, me interesaba centrar el blog en otro tipo de cuestiones que poco a poco han ido absorbiendo su temática. Y por otro lado, no tenía material para hacer buenas críticas.
Mi objetivo no era dejar por los suelos a nadie. Disfrutaba encontrando un blog que contuviese algo que lo hiciera especial en el sentido negativo, y señalándolo desde mi manera de ver las cosas. Desde la última crítica, he sido incapaz de topar con otra bitácora que suscite en mí las emociones de las anteriores. No me motiva destrozar el blog de un quinceañero más interesado por el último capítulo de Aquí no hay quien viva que por la filosofía de Hegel. Ni el de un abuelo que hace su blog como puede y que lo utiliza para hablar de cosas como a qué temperatura tiene que estar el agua con la que se riegan las plantas. Así son la mayoría de los blogs, pero me parece estupendo y enriquecedor para quien decide llevarlo a cabo. A mí no me sirven. Sin embargo, a los artífices de Borjamari, sí. Con un estilo un tanto farragoso y cargante -más o menos el que utilizan algunos de los articulistas de Mondo Brutto para hacerse los ingeniosos-, y unas frases que suelen ocupar todo un párrafo, se dedican a lapidar ese tipo de blogs mediocres con unas críticas que han acabado siendo repetitivas, ya que los blogs "malos" se reducen a los de "adolescentes empalagosos", "poetisas futiles" y... poco más. Al menos están obteniendo un provecho económico del asunto, en forma de banners. Tienen material para rato, pero al final todo acaba siendo una especie de insulto por el insulto sin ningún tipo de gracia, sin que haya nada realmente digno de mención (lo cual queda acentuado por la inexistencia de una herramienta de búsqueda que permita encontrar, entre el alud de blogs, la opinión sobre alguno en concreto).
Y entre crítica y crítica, parece que la vanidad acaba haciendo su aparición, porque en Borjamari siempre han sido muy frecuentes los posts dedicados a hablar de sí mismos. Así que el seguidor de este blog normalmente estará acostumbrado a leer párrafos de una ironía tan fina como ésta: "Por mucho que se escude en 'opiniones personales' [este blog] no puede evitar que éstas sean poco verosímiles, además, su selección de bitácoras deja mucho que desear, reduciéndose la mayoría de las veces, sólo a machacar sin piedad y de una manera estrafalaria las que aspira a intentar reseñar." En este tipo de frases queda patente una aburrida vanidad, cargada de pedantería, que es el vivo reflejo del blog. O algo así como "reflexionamos sobre nosotros mismos irónicamente para dejar claro que somos la leche y unos críticos superácidos". Os invito a que leáis tres posts seguidos y acabéis aburridos antes de terminar el segundo. Por otro lado, Borjamari está plagado de curiosas contradicciones. He aquí lo que se dice en uno de sus tan escasos artículos de autorreflexión: "En ningún momento, ni bajo ningún concepto, está en la intención de quien escribe, insultar, calumniar, ni ofender a nadie, sino simplemente expresar una opinión sobre algo que está expuesto, de una forma pública, a los demás." Sin embargo, es curioso leer, después de este párrafo, otro como el siguiente, dedicado a uno de esos blogs de adolescentes de los que tanto les gusta hablar: "Por lo menos hay que reconocerle mucho valor para publicar sus fotografías de forma reincidente teniendo una cara como esa sin ningún complejo. Di que sí chaval que todo el mundo debe de tener su público, por mucha belleza rara que le toque a uno."
Sólo queda añadir que de vez en cuando sí que hace críticas positivas, pero pecan de lo mismo que las negativas: la reiteración. Normalmente, para Borjamari son buenos los blogs que hablan de ciencia con seriedad y conocimiento o los que tienen un carácter más literario pero hacen uso de un estilo "sencillo, con el que se remarcan profundamente las verdades de la vida". A su favor puede decirse que su conocimiento del medio es innegable, lo que a veces queda plasmado en posts que contienen informaciones interesantes. Pero esto, en mi opinión, no compensa el resto del blog -que, por cierto, tampoco admite comentarios de los lectores: una lástima, porque entonces sí que valdría la pena visitarlo. Para mí, la mayor valía de Borjamari consiste en que me demuestra perfectamente lo que no quiero que este blog llegue a ser. 07/09/2005 03:40 #. Hay 4 comentarios. 12/09/2005La muela del juicioHace unos meses fui, no muy convencido, a la casa de un amigo de mi compañera que nos invitaba a cenar. En cuanto llegué, supe que mis sospechas quedaban confirmadas: el alcohol brillaba por su ausencia (apenas dos latas de cerveza para diez personas) y toda la cena se reducía a unos platos de ganchitos y a una putrefacta comida de chino pedida por teléfono. Enseguida vi que me costaba mucho comer. Sentía desde el lado izquierdo de la cara unos terribles aguijonazos de dolor en la boca. El dolor creció hasta hacerme muy difícil concentrarme en otra cosa, así que no me apetecía ni comer ni hablar y, para colmo, el malestar se extendió al estómago. Además, al terminar la cena comprendí que ese tipo no nos había invitado a cenar, sino que más bien nos había convocado en su casa para cenar, porque antes de irnos, raudo y ágil, nos comentó que "teníamos que hacer cuentas". O sea, cada uno se pagaba lo suyo. Recuerdo que aquélla fue una de las peores noches que he vivido. A mi compañera le sentó mal la comida y estuvo vomitando toda la noche. A mí me parecía muy difícil el simple hecho de abrir la boca, y sólo tenía ganas de tumbarme y soportar como fuera el dolor. Estuve así dos días, ya que coincidió con el fin de semana, y ese mismo lunes fui a la dentista. Su veredicto, después de una cara de sorpresa por lo considerable de la infección, fue que era necesario quitarme la muela del juicio. Me recetó unos antibióticos, a los pocos días el dolor remitió y yo empecé mis vacaciones. Sin embargo, justo a la vuelta tenía cita para una operación de apenas una hora que había de ser sencilla. Esta mañana ha sido el momento. Después de recibir dos inyecciones de anestesia, la dentista ha desaparecido y me ha dejado solo unos cinco minutos. He empezado a notar que se me dormía el lado izquierdo de la boca: perdía la conciencia de los límites de mis labios y de la barbilla. Entonces ha vuelto a aparecer, ataviada con una mascarilla y unas gafas protectoras, y me ha dicho que cerrase los ojos. Me ha podido la curiosidad. Los he abierto cuando un torno mecánico me cortaba la muela, y he visto cómo saltaban en el aire las virutas de la muela, junto con una abundante cantidad de gotitas de sangre. El olor a muela quemada impregnaba el aire. La dentista alternaba el torno con un aparato de extracción que consistía en hacer palanca. Cada vez que tiraba de la muela con este último aparato, notaba una presión muy molesta en el resto de mis muelas. Al final la muela se ha roto con estrépito, y ella ha continuado serrando. Justo antes de introducirme en la boca un torno de proporciones considerables, me he fijado en sus gafas protectoras. Estaban salpicadas con varias gotas de sangre. Y esto me ha llevado a fijarme en el reflejo de las gafas, y ha sido una experiencia similar a acercarse al borde de un precipicio y contemplar el vacío. Mi encía estaba abierta a lado y lado y en el boquete asomaba, imponente, como una astilla clavada, la muela del juicio junto con la parte del hueso que sólo acostumbramos a ver en las radiografías. "Ya casi está", me ha dicho. Un poco más de fuerza, algo más de torno, y fuera. Sus guantes estaban llenos de sangre y cada vez que tragaba podía notar su sabor recorriendo generosamente mi garganta. A continuación me ha cosido los puntos, me ha puesto una gasa, me ha limpiado restos de sangre que me quedaban en la cara y me ha cobrado 150 euros por la operación. No sin antes advertirme que mi boca es un despropósito de caries y muelas del juicio con peligro de erupción, y que va a ser un duro -y costoso- trabajo arreglarla. De vuelta a casa, sólo podía pensar en dos cosas: en lo poco que sospechaba el mal estado de mis muelas, y en la posibilidad de haber recibido ya el casco inglés de la Segunda Guerra Mundial, encontrado en Normandía, que gané hace unas semanas en e-bay. Enfrascado en mis pensamientos, apenas he advertido que una conocida del pueblo me saludaba y se dirigía hacía mí con la intención de explicarme algo. Mientras me comentaba los últimos lances de su vida, descuidadamente, sin pensarlo, me he metido un dedo en la boca y me he quitado la gasa que llevaba. Me he dado cuenta de que sus ojos se desplazaban asombrados hacia aquel trozo de tela completamente oscuro y del que goteaba sangre, para luego alzarlos nerviosamente de nuevo hacia mi rostro, y por último desviarlos otra vez hacia mis dedos, que me entretenía en limpiar en mi caseta. Supongo que habrá experimentado un impacto emocional semejante al latigazo que me he llevado cuando, ya en mi casa, he bebido de una botella y un chorro de agua ha caído en vertical sobre la cicatriz de la operación. Después de este caudal de poesía cotidiana, completaré el post con una cadena en la que me involucra Civ de manera muy cortés, aunque eso sí, después de compararme con Hordak enemigo de todos/amigo de nadie, y aunque en un principio mi idea era demostrarle lo contrario... ¡me he dado cuenta de que apenas me llega a dos personas más para continuar la cadena! Pero en fin, he aquí mi actual fondo de pantalla:
12/09/2005 22:21 #. Hay 10 comentarios. |